Derecho a soñar

Maricarmen se niega a pagar la fianza de Francisco


El coach anima a Sofía a mirar la vida de una manera más alegre y ligera, ella lo intentará. Julia ha ligado este fin de semana por el Acorder y ha sido un desastre.

Los socios reparten los casos que tienen. Carlota quiere llevar, por motivos personales, el caso de unos ecologistas contra una fábrica. Victoria no solo usará este caso para meter cizaña contra ella, sino que también tomará posiciones ante el posible regreso de Francisco. Por su parte, Jorge se encargará la defensa de un grupo de “niños de papá” que destrozaron un restaurante, caso que llevará a Julia a poner en duda la ética de Jorge y la del bufete.

Maricarmen y Madison conectan tanto que van a ir a clases de yoga juntas. Olivia hace de intermediaria entre Julia y María Tembo, una mujer boliviana cuyo hijo podría ser deportado y a la cual Julia ayudará.

Por último, parece que, para la posible libertad provisional de Francisco, el juez va a fijar una fianza de un millón de euros: ¿de dónde sacarán una cantidad tan grande? Desechadas otras opciones, Alba hace un intento ante su madre para que cubra dicha fianza con el importe de la venta de las naves. Maricarmen se niega y Alba se enfada con ella como nunca antes lo hemos visto.